¡Shalom! No he tomado ninguna vacuna de la corona, y tampoco he tenido que ir a ninguna prueba.
He confiado únicamente en la protección de la Sangre de Yeshua y en Su Palabra viva, el Salmo 91.
Él es mi refugio y mi roca, en quien me refugiaré y permaneceré bajo sus alas, a salvo de todo mal.
Bendiciones, Anneli Kallinkoski, Oulu, Suomi Finlandia
