Lynda Stucky


Gracias por el oportuno Manual. Esta mañana temprano, mi madre (una viuda) llamó sonando deprimida y enferma, pidiendo ayuda para ir al hospital a buscar algunos medicamentos. Inmediatamente percibí temor y depresión, ya que también ha estado cuidando de mi hermana menor y su esposo, que están en cuarentena.

Después de hacer algunas preguntas, le indiqué que se arrepintiera primero ( porque acababa de leer su manual). Ella confesó un gran temor. Tan pronto como lo hizo, pasé a orar y a declarar todas las escrituras (“Promesas de sanidad”). Después de orar por ella y decir “amén”, respondió, e inmediatamente escuché un cambio en su voz.

Lynda Stucky, P.N.G.